Archivo de HISTORIA RSG categoría

28 de abril de 2014

Alejo Caso In Memoriam

Añadido en HISTORIA RSG, NOTICIAS por admin

Alejo, siempre entre nosotros.

Se nos fue el que nunca se tenía que haber ido, ya no sólo por el trato que muchos miembros del grupo tuvieron con él a lo largo de los años, sino por que era de esa clase de personas que hacen grande un club, personas cuyas familias son parte de nuestra historia.
Hoy el estadio está un poco más solo, ha perdido una parte de sus entrañas, ya que no se entiende el Molinon sin Alejo.

Su vida como trabajador del club comenzó el mismo año que la fundación de nuestro grupo, como el mismo decía muchas veces.Por lo que la relación se puede decir que fue cercana desde el primer día.

Si bien no fue hasta principios de los años noventa, cuando se estrecharon nuestros lazos, ya que por aquellos tiempos y con la prohibición de las bengalas y botes de humo, ( los mismos que él salía a retirar cuando se lanzaban al campo) los hombres tifo tuvieron que empezar a realizar tifos más trabajados, por lo que hacia que algunas tarde por semana bajáramos a trabajar en ellos al Molinon, y ahí necesitábamos quedar con Alejo.

Eran los tiempos del antiguo portón rojo del fondo norte y de aquel timbre sonando a alarma de bomberos y esperando a que saliera a abrir y mirar con mimo a los veteranos, y con recelo a los nuevos, no en vano era el mayordomo y tenía que guardar el templo.

ALEJO3

Alejo (a la izquierda) junto con Jorge (ex-jugador de nuestro club) y Viti (de Casa Aurora)

 Poco a poco los tifos fueron aumentando de complejidad, por lo que había ocasiones que nos pasábamos semanas enteras yendo incluso mañana y tarde terminarlos y era siempre él quien esperaba a que terminásemos para cerrar el campo, aunque no ponía buena cara al principio luego se quedaba echándole un ojo a nuestros trabajos y contándonos algún secretillo de vestuario, el que los sabía todos, que era el confidente de entrenadores y jugadores estas últimas 3 décadas.
Fueron muchas tardes y mañanas quedando con Alejo, tiempo que tenía para descansar, pero que le daba igual perderlo con nosotros. Sábados en los que no tenía que trabajar y se acercaba para abrirnos y así poder tener el tifo preparado para el partido siguiente.

Incluso en los preparativos del partido del centenario se quedo hasta bien entrada la madrugada esperando que todo estuviera a la perfección.Primero  montar y luego de desmontar la pantalla gigante alquilada para la ocasión.Aquel día en el que Ultra Boys lideró el sentimiento sporti nguista. Ese día , una comitiva del grupo recibía a cada jugador para acompañarlo a vestuario y explicarles un poco como iba preparado, sesión fotográfica, ropa deportiva, partidos….y en seguida los jugadores al llegar preguntaban por Alejo, donde estaba el para darle un abrazo. Sabían que era territorio de el.

Todo eso lo hizo sin nada a cambio, sólo por ayudar a su Sporting, ya que sabía que todo lo que hacíamos era en beneficio del club, aunque como él nos decía ” al final nadie os lo va a agradecer, sólo los que os vemos metidos aquí tantas y tantas horas trabayando sin parar gratis”.

ALEJO4

Alejo, segundo por la derecha, junto a varios miembros del grupo en la presentación del partido del Centenario.

Del grupo siempre recibió cariño de su gente, y no faltaron pancartas para acompañarle en la enfermedad, detalles como el del 25 aniversario o para pedir al club que siguieran contando con el cuando la ley concursal quiso prescindir del puesto de guardián del templo.
Por todas esas cosas, sólo nos queda recordarlo para siempre.Que su espíritu siga presente, que nadie se le olvide quien fue “el dueño” del Molinon y que para nosotros seguirá siendo de por vida.  EL nos acogió desde el primer día y hasta hace bien poco, son incontables las generaciones de ultras que pasaron y fueron recibidos por el.

Las mañana de los partidos ya nunca serán iguales, ya no nos recibirá a pie del túnel de vestuarios cuando lleguemos a montar las pancartas, banderas y demás. Pero eso nos hará recordarlo aún más.

No volveremos a ser invitados en “Aurora”, en el “Sol y Sombra” o en “Los Cisnes” y a tomarnos un  vino a su salud pensando en el partido del domingo.
Desde el grupo sportinguista ULTRA BOYS queremos mandar nuestro más sincero pésame a toda su familia, en especial a sus hijos Alejo y Pablo. Esperemos que el próximo partido en casa, el Molinon, su hogar, despida a esta persona como se merece, como se tiene que despedir a la PERSONA MÁS BUENA DEL MUNDO, que acertadamente reza el comunicado de nuestro club.

 

POR TODO LO QUE NOS AYUDASTE, AGUANTASTE Y APOYASTE, TUS ULTRAS NO TE OLVIDARÁN JAMÁS.

EL CLUB ES GRANDE PORQUE EN EL TRABAJA GENTE COMO TU QUE NO HAN DUDADO EN ANTEPONER CUALQUIER COSA EN BENEFICIO DEL SPORTING Y DE LOS SPORTINGUISTAS.

 ERES PARTE DE LA HISTORIA DEL CLUB Y PARTE LA NUESTRA TAMBIÉN.
HASTA SIEMPRE AMIGO, CUIDA DE LOS SPORTINGUISTAS QUE ESTÁN ARRIBA, COMO LO HAS HECHO SIEMPRE.

TE ECHAREMOS DE MENOS ALEJO.

15 de abril de 2014

Aniversario Sporting 0-1 Real Madrid Liga 78/79

Añadido en HISTORIA RSG por admin

Un 15 de abril como el de hoy, pero 35 años atrás, nuestro equipo disputaba en El Molinón el que posiblemente (junto a las finales de copa) haya sido el partido más trascendental de su historia. Tras haber ascendido a primera sólo dos años antes, luchaba por la Liga a cara de perro con un Real Madrid lleno de figuras como Del Bosque, Pirri, Santillana o Juanito. El resultado final de aquella liga creo que es por todos conocido, y pese a que esta sea una espina que el Sportinguimo tenga clavada, y que cada vez se antoja más difícil sacarla, nos quedan para el recuerdo y el orgullo los tiempos en los que nuestro equipo, sin venir de capital de provincia y con mayoría de jugadores locales, podía toser y mirar de tú a tú a los dos grandes del fútbol patrio.

Aquí os dejamos el relato de un miembro veterano de nuestro grupo que presenció tal partido en directo. Esperamos que os guste:

Se cumplen ahora 35 años de aquel Domingo Santo en que nuestro Sporting le disputaba media liga al Real Madrid en El Molinón, en la temporada 78/79, la primera en la que un servidor estrenó carnet de socio sportinguista por obra y gracia de dar el coñazo en casa, junto con mi hermano, para que mi padre aflojase la pasta de los recibos.
Amaneció, recuerdo, un día soleado y espectacular, y ya se respiraba fútbol en la ciudad, porque era una ocasión histórica la que se tenía y no podía dejarse escapar. Los partidos, en aquella época, eran todos a las cinco de la tarde, menos el que ofrecía TVE, que lo daban el domingo por la noche. Habíamos quedado mi hermano y yo en la Escalerona con Armando, un compañero de colegio y de clase, que, más tarde, fue uno de los fundadores de HFS y hoy es un flamante abogado gijonés. Allí se presentó el hombre, uno de esos sportinguistas que sufren lo indecible los colores rojiblancos en las derrotas y los festejan por todo lo alto en las victorias, con banderas y bufandas para los tres, porque, nosotros, hasta la temporada siguiente, en que mi madre nos tejió un par de bufandas “de abuela”, no teníamos, y no existían los modelos que después se pudieron comprar.

El Molinón, aún sin ampliar para el Mundial 82, estaba literalmente a reventar, con la gente apretándose en las gradas. Por aquel entonces, nosotros nos colocábamos en el Fondo Norte, tras la portería y pegados a la valla, el lugar dedicado a la chiquillería, y pataleábamos con furia las chapas de metal cuando el himno atacaba eso de “¡¡¡¡¡aúpa Real Sporting, de ti esperamos maaaaaaaaás!!!”. Había mucho madridista, y recuerdo a los sportinguistas de toda la vida decir aquello de que eran todos carbayones, ja ja ja ja. No sé si todos lo serían, pero animaban a los suyos, y mediada la primera parte se oyó claramente el famoso “¡¡¡¡hala Madrid, hala Madrid, hala Madrid!!!, contestado por un ingenioso aficionado local con un desternillante “¡¡¡¡mierda pa’ ti, mierda pa’ ti, mierda pa’ ti!!!!”, ja ja ja ja. Todos nos reímos mucho con la ocurrencia y el merengón ya no chilló más, claro, hasta que nos metieron el gol, en una jugada por la banda de Ico Aguilar, que al año siguiente militaría en nuestro equipo, rematada de cabeza y en plancha por Carlos Santillana, uno de los mejores delanteros centros de aquella época, junto a nuestro Brujo, por supuesto. La nota deportiva la puso la afición, que, tras señalar el árbitro el final del encuentro, despidió a los blancos, mientras se abrazaban alborozados en el centro del campo, con una cerrada ovación, reconociendo su superioridad y su merecida victoria. Ahí, prácticamente, se terminaron las ilusiones de todos. Haber ganado aquella liga fue lo más cerca que estuvimos de hacer algo realmente grande en esto del fútbol junto a las dos finales de Copa perdidas.

Nada pudo ser, y, ahora, es muy complicado que algo así vuelva a suceder, porque el fútbol ha cambiado mucho, y, un equipo pequeño, es casi imposible que pueda atacar el poderío de los grandes, un poderío que el “stablishment” futbolístico se encarga de mimar y proteger.
Después de abandonar El Molinón, cabizbajos y meditabundos, recuerdo que nuestro padre, que nos esperaba fuera, nos llevó al cine María Cristina a ver una peli de batallas siderales, muy de moda por entonces debido al exitazo de La Guerra de las Galaxias. Pero la verdad es que nadie tenía muchas ganas de ver nada, en fin, je je je.

SIEMPRE SPORTING

rsg79

2 de abril de 2014

70 Aniversario del primer ascenso

Añadido en HISTORIA RSG por admin

En la historia de nuestro equipo, de la cual nos debemos sentir siempre orgullosos, no abundan las grandes gestas en coliseos europeos ni los trofeos conseguidos con plantillas mediáticas de valor estratosférico. Ni mucho menos, la historia del Real Sporting de Gijón se basa en el esfuerzo, la dedicación y el compromiso de muchos gladiadores, hombres de los pies a la cabeza, que a lo largo de casi 109 años han defendido y luchado por los colores del único equipo de Asturias.
Por esto, las alegrías son disfrutadas y guardadas en la memoria una a una, siendo motivo de orgullo para una afición que mira con nostalgia al pasado, mientras sueña con que el futuro vuelva a ser de gloria.
Desde Ultra Boys, os narramos una de las primeras temporadas gloriosas de nuestro club, la del primer ascenso a la categoría de oro del fútbol español, la que por tradición e historia nos corresponde, y del cual en estas fechas se cumple el 70 aniversario.
Esperemos que os guste:
orla4344Los años 40 entrarían en Gijón con grandes éxitos futbolísticamente hablando. Durante dos temporadas consecutivas (41/42 y 42/43) el Sporting se proclamaría campeón del grupo norte de segunda división. Sin embargo, en ambas temporadas caería derrotado en las promociones de ascenso jugadas frente a los equipos líderes de los otros dos grupos de ocho equipos que configuraban la división de plata.

En el primer año, 1942, quedaría en quinto lugar en dicha liguilla por el ascenso que jugarían los dos primeros equipos de cada grupo.

La siguiente temporada quedaría cuarto, jugándose el ascenso en el estadio Metropolitano de Madrid frente al Español de Barcelona. La desgracia hizo que el portero Leicea se lesionase al poco de comenzar el partido, poniéndose bajo los palos el central Tamayo, que nada pudo hacer para evitar la derrota gijonesa por 2 a 1.

Estos éxitos a medias, temporadas en las que el equipo se quedaba a las puertas de la primera división, recordaban los fantasmas de finales de los años 20, cuando el equipo era denominado jocosamente “el primero de los no clasificados” al no ser capaz de conseguir la definitiva promoción.

Para remediar esta situación, y lograr el primer ascenso en la historia del club ( ya denominado Real Gijón en aquellos momentos), los dirigentes apostarían por Amadeo Sánchez para ocupar el banquillo. El nuevo técnico, que habría guardado la meta de nuestro equipo durante los años 20, ganándose el apodo de “El gigante”, se convertiría con el tiempo uno de los que más y mejores éxitos conseguiría desde el banquillo gijonés.

El nuevo modelo de competición estaría formado por un único grupo de 14 equipos, de los cuales ascenderían directamente los dos primeros, jugando una promoción el tercer y cuarto clasificado.
La temporada comenzaría con el homenaje a Pin, uno de los primeros ídolos de la afición rojiblanca, el cual llegaría incluso a rechazar en su momento participar en una convocatoria de la selección española para seguir defendiendo la zamarra de nuestro equipo en una serie de amistosos disputados en París.
El inicio de campaña sería realmente malo para los intereses rojiblancos, que no ganarían su primer partido hasta la jornada 6 frente al Atletico Aviación por 2-0. A partir de ahí, el club entraría en una racha de victorias y buenos resultados que rápidamente le colocarían en los puestos altos de la tabla.

La anécdota desagradable de la temporada la protagonizarían el portero Lerín y el delantero del Murcia Alfonso, ya que en un encontronazo entre ambos este último se lesionaría, llegando a tener que amputársele la pierna (pulsa aquí para conocer esta historia). Este triste acontecimiento crearía una estrecha relación entre Alfonso y la ciudad de Gijón, ya que sería homenajeado en nuestro templo días después del triste suceso.
Pese a todo la temporada continuaba, y el equipo seguía cosechando excelentes resultados.
A dos jornadas para el final el ascenso se certificaría en El Molinón ante el Valladolid, quedando campeón en Jerez en la penúltima jornada.

Al regreso de este partido, la ciudad se echaría a la calle y se volcaría para recibir a los campeones. Los jugadores pasearían subidos en un autobús descapotable y numerosos homenajes se organizarían tanto en nuestra ciudad como en otras localidades asturianas, destacando el del último partido, frente al Real Betis, que se ganaría por 1 tanto a 0.
La plantilla de este primer gran éxito estaría formada por los siguientes jugadores: Lerín, Ceballos, Sión, Marculeta, Victorero, Tamayo, Calleja, Cervigón, Luisín, Vitín, Gutiérrez, Paladini, Mijares, Benigno, Armandín, Chipía, Cholo Dindurra, Gundemaro, Sansón, Adolfo y Liz.

Una nueva etapa se abría así para el fútbol gijonés, que disfrutaría durante tres temporadas de la división de honor hasta el definitivo descenso en la temporada 47-48.
Esperemos que el espíritu de esta plantilla acompañe a nuestros jugadores en la presente campaña para lograr el ansiado ascenso. Pese a las diferencias entre el fútbol de aquella época y el actual, cada vez más corrupto y deformado, existe un elemento en común, la ilusión de una afición que hoy, al igual que hace 70 años sueña y lucha por ver a su equipo en la élite del fútbol español.

En recuerdo de los héroes de 1944, que en paz descansen.

SIEMPRE SPORTING

1943

1 de marzo de 2014

Aún recuerdo los partidos de hombres que eran de verdad

Añadido en HISTORIA RSG por admin

A lo largo de los casi 109 años de historia que tiene nuestro club, muchos han sido los jugadores que, con mayor o menor fortuna han pasado por el vestuario del único equipo de Asturias. Sin embargo, cada vez son menos los que se ganan el respeto de la afición por su entrega y vinculación con los colores rojiblancos. Desde Ultra Boys, no pensamos olvidarnos de aquellos que lucharon, sufrieron y se dejaron hasta la última gota de sudor por hacer grande la historia del Real Sporting de Gijón. Por ello, queremos recordar a través de este artículo a Armando Menéndez Medina, o simplemente Medina, uno de los grandes olvidados de la historia de nuestro club.
Esperemos que os guste:

medina1En una época futbolística como la que nos ha tocado vivir, donde la vinculación entre los futbolistas y sus colores es nula, donde todo se compra y se vende, y los jugadores conocidos como “one club man” son una especie en extinción, se hace cada vez más necesario recordar los tiempos en los que el fútbol era jugado y nuestras camisetas eran defendidas por paisanos de verdad, como Armando Menéndez Medina.

Nacido en el barrio de La Calzada de Gijón el 30 de septiembre de 1932, llegaría de forma discreta al Sporting en 1951 procedente del Pelayo de Jove con dieciocho años de edad, tras haber jugado en diversos equipos infantiles locales como la Carreñina o el Moreda. Su debut se produciría en la campaña 51/52 ante el Real Madrid, disputando un total de 15 encuentros en dicha temporada.

Fue lo que se conoce como un jugador “todoterreno”. Dinámico, guerrero, con una excelente condición física y de sobresaliente entrega, lo que suplía su limitada calidad en algunos de los aspectos del juego. Destacaba su función en el centro del campo, donde formaría un gran tándem con otra auténtica leyenda rojiblanca, Molinucu. Entre ambos se encargaban de dirigir y comandar el juego del equipo. Además, Medina destacaba enormemente en el juego defensivo, siendo el encargado de frenar los ataques visitantes (la función que hoy realiza el medio defensivo), enviando los balones recuperados a los diferentes extremos, entre los cuales destacaba Cholo Dindurra. También jugaría en algunas ocasiones como interior, retrasando su posición a medida que su físico y dinamismo se iban resintiendo por el paso de los años, jugando como lateral durante las últimas temporadas de su carrera. Varios equipos potentes de nuestra liga se interesarían en el, como el Valencia o el Atletico de Madrid, pero nunca defendería ninguna otra camiseta que no fuese la del equipo de su tierra.

Sus 15 temporadas en la ribera del Piles darían para muchas anécdotas. La más especial de todas quizás sea la que se produjo un 25 de enero de 1953, en un partido frente al Real Madrid. Medina, cansado de la lentitud de los tranvías de nuestra ciudad, se había comprado una bicicleta BH para acudir a los entrenamientos y partidos, en cuya barra solía acompañarle subido su compañero Rionda. Ambos se habían retrasado comiendo en un bar de La Guía, llegando al Molinón justo en el momento en que la expedición madridista se bajaba de su autobús y pasando con la bici por encima del pie del jugador blanco Lesmes. Durante el partido, Medina y Rionda tendrían que soportar multitud de mofas por parte de los jugadores del club de la capital. El Sporting le daría un baño al Real Madrid, acorralándolo durante los 90 minutos para vencerle finalmente por 2 a 1. Ya fuera del estadio, Rionda les preguntaría a los miembros del conjunto merengue si seguían teniendo ganas de reírse. Antes de que pudiesen bajarse del autobús, Medina y Rionda enfilaban las empinadas calles del barrio del Coto montados en la BH del mediocentro de la Calzada.

Para el recuerdo de los que le vieron jugar queda su marcaje a Luis Suárez en un partido frente al Barcelona, al cual “secaría” como en ocasiones llegaría a reconocer el propio exfutbolista, único vencedor español del balón de oro. Además, estaría presente en el ascenso de la temporada 56/57, el tercero en la historia del club, así como en otros acontecimientos históricos para nuestro equipo, entre los que destaca la dramática promoción para evitar el descenso a tercera en el año 61. En sus 15 años de rojiblanco compartiría vestuario con muchos de los hombres importantes de nuestro club, como Ortiz, Biempica, Germán o los ya mencionados Molinucu y Cholo Dindurra. Dejaría el fútbol a los 34 años cuando aún le quedaban otros dos de contrato, por desavenencias con el presidente Víctor Manuel Felgueroso, siendo capitán del equipo.

Colgaría las botas tras haber defendido en 356 ocasiones la camiseta de nuestro equipo, siendo el séptimo jugador con más partidos disputados en nuestro club ( sólo superado por Joaquín, Quini, Jiménez, Ablanedo II, Castro y Mesa). Sería el primer presidente de la asociación de veteranos del Sporting y abriría diversos negocios tras su retirada del fútbol.

A día de hoy, sólo nos queda el placer de rememorar y acordarnos de aquellos paisanos de verdad que un día hicieron grande a nuestro club y defendieron la zamarra rojiblanca con el esfuerzo, el orgullo y la pasión que se merece.

Armando Menéndez Medina, un hombre de club. 15 años al servicio de nuestros colores, 356 razones para honrarte.

1955

22 de diciembre de 2013

Aún recuerdo los partidos de hombres que eran de verdad

Añadido en HISTORIA RSG por admin

Para tratar de entreteneros e instruiros durante estas fechas de paz, amor y farturas familiares, desde Ultra Boys os traemos un nuevo artículo sobre una de esas personas que enriquecen y hacen grande la historia de nuestro club, trabajando toda su vida para el mismo, desde el verde de los campos hasta la dirección, dejándose incluso la salud por los colores de su vida, cuando el fútbol aún era fútbol, y los valores del compañerismo, el esfuerzo y la ilusión no habían sido dilapidados por la corrupción, el dinero y los negocios. Un pasado en el que debemos de mirarnos y tratar de aprender si queremos que el verdadero espíritu de este deporte que tanto amamos no continúe siendo asesinado desde dentro, y que el futuro vuelva a ser de gloria.

Con todos ustedes, Fernando “Fetato” Villaverde:

Cuando nos referimos al Sporting de la época fundacional, un nombre surge como figura relevante , como símbolo, como expresión de la calidad y fuerza del equipo, como individualidad proyectada en el discurrir del fútbol español de aquellas horas, ese nombre es el de FERNANDO VILLAVERDE ( 1894 – 1937 ).

fetato1

 Fernando Villaverde lo fue todo, hasta su muerte, en la vida y en  la existencia del Sporting de Gijón. Realmente fue su fundador,  porque si esta condición se atribuye, y es cosa cierta, a Anselmo  López, no puede olvidarse que, los entusiasmos, el gijonismo o la  afición al fútbol de López no corrían parejos con sus habilidades  sobre el terreno de juego. En este aspecto, la dinastía de la  Villaverde llegaba mucho más lejos. Y de los Villaverde fue  Fernando, “FETATO”, como se le conocía entonces en los medios  futbolísticos gijoneses el valor más destacado. Presente esta  dinastía y por lo tanto Fernando en las horas fundacionales, al  escribir las primeras páginas de la historia del club rojiblanco, se  convertiría en el símbolo, en el ídolo de la naciente afición local.
Y es que Fernando Villaverde nació, no sólo con clara inclinación y afición al fútbol, sino con unas dotes excepcionales para su ejercicio. No era el jugador tanque, arrollador, como lo fueron posteriormente Morilla, Trapote o Vicente Palacios. No le ayudaba para eso su talla física, que era corta. Pero si FETATO Villaverde no era lo que hoy se llama un delantero rompedor, tenía una calidad excepcional. Era, sobre todo, el jugador habilidoso, pícaro, revolvín, ducho en el empleo de recursos y artimañas admitidas por los usos y aún por los reglamentos.

Interior izquierda casi siempre, aunque en algún momento ocupara el puesto de interior derecha, era un gran dominador de la pelota, con una izquierda magnífica que sabía golpear con dureza, y que siempre lo hacía con precisión. Su corta figura le hacía tremendamente escurridizo y a ello le ayudaba la gran facilidad que tenía parael dribling. Lo hacía en corto, siempre sobre la pierna izquierda, y sabía salir con el cuero en posición ventajosa para jugarlo pese a las entradas durisimas que entonces practicaban los defensas. Tenía una gran movilidad y no andaba escaso de recursos físicos, lo que le permitía bajar en ayuda de los medios para buscar los balones que no le servían y con los que se convertía en fácil lanzador de su extremo izquierdo, Manolín Arguelles, con el que formo un ala siempre rápida, incisiva y peligrosa.

Pero aunque su mejor característica fuera la del juego con la pelota a ras del césped, y a pesar de que su estatura era corta, también se defendía estupendamente en los balones altos, porque tenía, como su posterior sustituto, Pin, también corto de estatura, el sentido exacto del salto, que sabía realizar a tiempo, elevándose incluso sobre adversarios que le superaban en estatura.
En aquel Sporting de las horas iniciales, Fernando Villaverde, primer capitán del equipo, fue símbolo y el primer maestro de los nuevos elementos que iban surgiendo. Fue, en la época de su actividad, el mejor interior izquierdo de Asturias y uno de los mejores de España. Tanto, que su nombre figuro en la relación de aspirantes a aspirantes a defender los colores españoles en la olimpiada de Amberes y en los primeros partidos internacionales jugados por España. Pero ese puesto de interior izquierdo estaba entonces ocupado en el Athletic de Bilbao por un histórico del fútbol español, Pichichi. Y a Pichichi se eligió para ocupar el puesto de interior izquierdo de la selección española en las épicas jornadas de Amberes.
Fernando Villaverde pudo encontrar la consagración a nivel nacional, cuando Pichichi empezaba a declinar por dolencias pulmonares, pero su carrera no fue excesivamente larga ni le permitió llegar a donde podía conducirle su maestría futbolística, porque en un amistosos en el Molinon quedaba inútil para el fútbol. El 28 de marzo de 1920 la entrada de Otero, el defensa gallego internacional del Sporting de Vigo, le fracturaba la pierna izquierda, apartándolo así de la práctica del fútbol. Cuando después de tan desafortunada acción llegaba a su casa apoyado en los hombros de sus compañeros, lo hacía cantando, preocupado más por no disgustar a su madre que por la propia lesión.

                                                rsg1920

Fetato (abajo en el centro) posa con los demás compañeros de equipo.

El 8 de diciembre de 1920, el fútbol asturiano le rindió un merecido homenaje en el campo del El Molinón, con un partido disputado entre las figuras más destacadas. Después de varias operaciones, regresaría a los terrenos de juego, aunque ya no sería el mismo. Villaverde colgaba las obras como jugador y el Sporting perdía su primer mito, aunque Fernando, hasta su muerte en el 1937, seguiría siendo, como directivo, la cabeza rectora que correspondía al verdadero fundador del club, al que siempre consagro, mientras tuvo vida, todos sus afectos e ilusiones.
En nuestro estadio hay una placa que dice : “FERNANDO VILLAVERDE, ¡ PRESENTE!. El Real Sporting de Gijón en tu memoria” .

Fernando Villaverde: mito y pedazo decisivo y entrañable en la vida del REAL SPORTING DE GIJON.

 

 

24 de noviembre de 2013

Aniversario “Así, así, así gana el Madrid”

Añadido en HISTORIA RSG por admin
 Hubo una época, cada vez más lejana, en la que el club de nuestros amores se codeaba con los grandes equipos de nuestro país, alzándose contra todo lo que ello significa (medios, comités, árbitros…) y poniendo a nuestra villa marinera en el epicentro del fútbol mundial. Una época que, por desgracia, duró poco, y que pese a que  ningún título pueda recordarnos que fue real, si pueden hacerlo centenares de anécdotas como la recogida en el siguiente artículo, publicado en el diario “El País” con motivo de un Sporting – Real Madrid, sucedida un día como hoy en 1979, y que seguro habréis escuchado o incluso vivido en el caso de los sportinguistas más antiguos. Esperemos que os guste:

 

Sucedió hace tantos años que a la semana siguiente Camarón de la Isla publicó La Leyenda del Tiempo y Pink Floyd lanzó The Wall. Dicen que el tiempo cierra todas las heridas. En el ambiente del fútbol también dicen que lo que pasa en el campo queda en el campo. Con este pacto de caballeros se pretenden reservar al olvido los sucesos desagradables. Sin embargo, las cosas que pasaron el 25 de noviembre de 1979 en Gijón siguen agitando la memoria colectiva de la hinchada. Ocurre cada vez que un aficionado entona un cántico que ya es un tópico de la canción de protesta de la Liga. El himno antimadridista más repetido: “¡Así, así, así gana el Madrid!”.

Si los aficionados no olvidan lo que vieron, escucharon y cantaron, mucho más imborrable es el recuerdo de aquellos que sintieron los codazos en la boca. De aquellos cuyas rodillas sufrieron las patadas. Y aquellos son Isidoro San José y Enzo Ferrero.

El madrileño San José fue el lateral diestro de una zaga que muchos recitaban de memoria: San José, Benito, Pirri, Camacho. Tenía 24 años cuando su entrenador, Vujadin Boskov, antes del partido en El Molinón, le ordenó que hiciera un marcaje personal al jugador más desequilibrante del Sporting. En la temporada anterior, la Liga se había resuelto en los enfrentamientos directos entre los dos equipos y todo hacía suponer que para ganar el campeonato el Madrid debería imponerse otra vez. Así es que, cuando Boskov le encargó la misión, San José debió de sentir que en sus manos estaba el destino de la empresa. Si frenaba a Ferrero, buena parte del camino estaría allanado.”¡Hola!”, dice San José, con predisposición cordial hasta que escucha la pregunta. ¿Qué pasó el 25 de noviembre de 1979? “Solo diré que me supuso 14 meses de lesión”, advierte; “no comentaré más. ¡Paso palabra!”.

“El público de Gijón fue siempre fantástico con nosotros”, dice García Hernández, entonces el interior zurdo titular del Madrid; “yo siempre me sentí bien tratado allí. Y aquella tarde no escuché que nos gritaran nada. Luego sí recuerdo que salíamos a otros campos y nos cantaban aquello: ‘¡Así, así, así gana el Madrid!’. Y los compañeros me decían: ‘¿Te acuerdas? ¡Esto empezó en Gijón!”.

La leyenda cuenta que hasta ese 25 de noviembre, salvo en algunos campos excepcionales, el Madrid había sido un equipo casi reverenciado por las aficiones de España. Dicen que la resistencia empezó en Gijón. Y empezó a los cinco minutos del partido. “A los cinco minutos, San José ya me había hecho dos entradas fuertes”, recuerda Enzo Ferrero; “en la siguiente acción, recibí un pase en el costado izquierdo y él me dio un codazo y me rompió un diente y el labio. Me di la vuelta, reaccioné y le di un empujón sacándomelo de encima”.

Ferrero, un extremo zurdo argentino, procedente del Boca Juniors, habilidoso y goleador, no menciona la patada. San José habla de ella como si aún sintiera los tacos clavados en la rótula. “Se vio claramente en televisión”, explica; “Ferrero me dio una patada en la rodilla y yo caí. Me provocó una osteocondritis. Una lesión muy grave para la época. Casi tengo que dejar el fútbol. Es un recuerdo ingrato. Estuve 14 meses sin jugar y a Ferrero lo sancionaron con dos partidos. Para colmo, tuve que escuchar el bendito cantito…”.

“Levanté la pierna cuando lo empujé para quitármelo de encima”, admite Ferrero, “pero no le hice nada. Fue todo un paripé. Es mentira que le hiciera daño porque siguió jugando todo el partido. Y jugó al domingo siguiente”.

San José jugó otros nueve partidos consecutivos. Hasta el 10 de febrero. Luego permaneció lesionado lo que quedaba de campaña y casi toda la temporada 1980-1981. “El árbitro lo vio claro”, dice el ex lateral evocando al colegiado Jesús Ausocua Sanz. Interrogado la semana pasada, Ausocua Sanz repitió puntualmente lo mismo que viene diciendo desde hace 30 años: “Primero, pité a favor de Ferrero. Pero, cuando me llevé la mano al bolsillo para coger la tarjeta, vi que Ferrero le hacía una falta alevosa a San José y lo dejaba lesionado. Fue una venganza con agresión. Apliqué el reglamento”.

madri

 

“El árbitro debió expulsarnos a los dos”, concluye Ferrero, “pero me mostró la roja solo a mí y, al ver que estaba sangrando, se acojonó. En aquella época, el Madrid tenía mucho peso específico en las instituciones. En la temporada 1978-1979 nos quitaron la Liga en Salamanca y en el Bernabéu con dos arbitrajes que nos barrieron en contra. Por eso la gente, esa tarde en El Molinón, estaba más caliente. Pero no había el antimadridismo que hay ahora”.

Una vez ejecutada la expulsión, Ausocua Sanz percibió algo extraño en el ambiente. Algo inusual. “Empezaron a caer almohadillas al campo desde la grada”, rememora; “Quini se me acercó y me dijo: ‘No te preocupes’. Hubo que interrumpir el partido 15 minutos. Y todo el estadio empezó a gritar aquello: “¡Así, así, así gana el Madrid!”.

El entonces entrenador del Sporting, José Manuel Díaz Novoa, dice que el Madrid ganó los títulos de 1979 y 1980 “merecidamente”, pero agrega un matiz: “Hoy, el nivel de los árbitros es muy superior. La mayoría de ellos no se equivocan a propósito. Ahora les da más pudor porque los ve todo el mundo en televisión. Antes tenían más miedo a perjudicar al Madrid”.

Pirri, el capitán del Madrid en 1979, detectó un cambio: “Antes yo no conocí a muchos antimadridistas. Ahora hay más porque la sociedad ha cambiado. Parece que hay que ser antialgo. En el deporte, en la política, en todo”.

Pirri se retiró esa temporada. El Sporting aguantó con uno menos. El partido acabó 1-1. Desde entonces, los antimadridistas tienen su himno.

 

Video del partido:

http://m.youtube.com/watch?v=gqEy_enkYaQ

 

5 de noviembre de 2013

Anselmo López

Añadido en HISTORIA RSG por admin

Hoy 5 de noviembre hace 94 años que fallecido el fundador del REAL SPORTING DE GIJON y parece que nadie en esta ciudad se ha dado cuenta, ni los medios de comunicación, ni si quiera, y esto es mucho más grave, el propio club. Parece que nadie se acuerda de quien es nuestro fundador, a quién hay que darle las gracias de que a día de hoy, 108 años después, de que aquel sueño al que llamo Sporting Gijones sea la marca más internacional de la ciudad, el mejor equipo deportivo de la región y la pasión más grande que tenemos todos los Sportinguistas, igual que la tuvieron nuestros padres, abuelos y demás antepasados.
Da pena pensar que el propio club casi a abandonado totalmente el recuerdo de su propio fundador, desde ULTRA BOYS pedimos tanto a la actual directiva del club, así como al equipo de gobierno de nuestra Villa, que hagan lo mínimo que se podría hacer porque el recuerdo de DON ANSELMO LÓPEZ no desaparezca nunca, algo tan sencillo como CONSEGUIR QUE SE TRASLADEN SUS RESTOS, QUE ACTUALMENTE ESTÁN TRAS LA LÁPIDA DE UNA DE SUS HERMANAS EN EL CEMENTERIO DE CEARES, A LA QUE ES SU CASA, EL ESTADIO “EL MOLINON”. Si tanto el club, como el equipo de gobierno, no están por la labor de “trabajar” para conseguir lo se tendría que haber hecho hace ya muchos años, DESDE AQUÍ PEDIMOS A CUALQUIER PERSONA QUE NOS PUEDA PONER EN CONTACTO CON ALGÚN FAMILIAR PARA ASÍ ENTRE TODO EL SPORTINGUISMO MOVILIZARNOS PARA LOGRARLO.
La historia del club tiene que ser respetada y el primer paso para ello es el de que nuestro fundador descanse para siempre en nuestro estadio, su estadio, ese campo que también, en parte. gracias a él se ha convertido en el más antiguo del campo profesional.
Falta algún motivo más para DON ANSELMO LÓPEZ vuelva a su casa???

image

26 de septiembre de 2013

La tribuna de los 21 dias

Añadido en HISTORIA RSG por admin

Que nuestro campo es el más antiguo de España lo sabe todo el mundo, pero pocos se preocupan de hacer llegar a los sportinguistas las miles de historias que guarda entre sus paredes, por eso desde ULTRA BOYS queremos poco a poco hablaros sobre  historias importantes en nuestra historia y que a veces son desconocidas por la mayoría de los jóvenes y no tan jóvenes aficionados, historias como la de la hoy que hemos hecho coincidir con su aniversario, ya que fue un 27 de septiembre cuando se causó el incendio que destruyo la famosa grada. nuevamente la historia demuestra la importancia de nuestro club desde su existencia en el fútbol español, ya que por aquellos tiempos, que un equipo de una Villa del norte de España tuviera internacionales en sus filas y que su campo acogiera un partido entre dos selecciones como la española y la italiana no estaba al alcance de muchos.

Esperemos que os guste:

Corría en Gijón el año 1928, importante, entre otras cosas, por la construcción de la antigua lonja de la ciudad, la actual Pescadería Municipal, o edificio que está al lado del ayuntamiento y donde se va a sacar la Ciudadana, para los más despistados.

Futbolísticamente la temporada se presentaba como la más desoladora hasta el momento en los 22 años de historia del club. La directiva del mismo, contraria a todo atisbo y amago de introducción del profesionalismo, decidió que el equipo no tomaría parte en el campeonato nacional de la temporada 27-28, lo que propició el éxodo de los jugadores más brillantes. Ramón Herrera, indudable estrella de la época, tomó como destino Barcelona para recalar posteriormente en el Atlético de Madrid. También en el conjunto colchonero recalarían Pena, Tronchín y Adolfo, que serían conocidos como los “jugadores taxi” al utilizar este medio para desplazarse a los partidos de su nuevo equipo. Otros terminarían en la capital de la región, cuyo equipo aprovechó la situación de los rojiblancos para usurparle muchas de las promesas que salían de su cantera.

783878molinon2

Pese a que los rectores del club se seguían negando a la entrada del profesionalismo, ya que no entendían cómo los futbolistas preferían el dinero al honor de defender unos colores (80 años después, algunos seguimos sin entenderlo), el acontecimiento de mayor importancia en la ciudad iba a tener relación directa con el fútbol, y con el Sporting.

La federación española ofrecería a diversas ciudades españolas albergar partidos de la selección española. En Gijón, la noticia se recibió con ilusión y esperanza, pero sería necesaria la construcción de una nueva tribuna en estadio de El Molinón para albergar un encuentro internacional.

Para ello, se organizaron tres turnos de obreros (mañana, tarde y noche) que trabajarían sin cesar hasta finalizar la nueva y flamante tribuna, la cual sería de madera y tendría unas dimensiones de 114 metros de largo por 20 de ancho. La rapidez y dedicación de los trabajadores se vio reflejado en el tiempo de finalización de la obra, 21 días (como si de Samantha Villar se tratase), lo que hizo que se la conociera popularmente como “la tribuna de las tres semanas”.

El 22 de abril de 1928 la tribuna sería inaugurada en el encuentro entre las selecciones de España e Italia. Por parte del conjunto nacional destacaban jugadores como Zamora o Samitier, aunque para los gijoneses era motivo de orgullo el jugador local Adolfo, quien defendería la zamarra nacional en aquel encuentro. El acontecimiento fue todo un éxito tanto económica como socialmente, acudiendo el infante Jaime de Borbón y terminando con empate a uno.

La campaña 28-29 llegaría, y con ella el campeonato nacional de liga, que el Sporting estrenaría en la segunda división al no poseer ningún campeonato nacional previo. Las campañas sucesivas serían de frustración y fracaso para los intereses rojiblancos, quedándose varias veces al las puertas de la primera división, siendo llamado jocosamente “el primero de los no clasificados”. De la época destaca el fichaje del entrenador inglés Galloway, procedente del Tottenham Hotspurs, que creo una gran ilusión entre los aficionados.

Al inicio de la temporada 31-32, Manolo Meana, quien otrora sería el primer jugador sportinguista en defender la camiseta de la selección nacional, se haría cargo del equipo.

El 27 de septiembre de 1931, el Sporting se enfrentaría al Racing de Santander como local, venciendo por 2-1 en el partido correspondiente al campeonato Astur-Cántabro. Pocas horas después del partido, hacia las 20:30 de la tarde, se originaría un incendio en El Molinón que dejaría la tribuna de las tres semanas, la única existente en el recinto por aquella época, reducida completamente a cenizas, algo que no pudieron remediar los esfuerzos de los bomberos.

Perico Pena, una de las estrellas del cuadro local recordaba en una entrevista cómo cientos de sportinguistas se agolpaban en torno de la ardiente tribuna, llorando muchos de ellos, para ver cómo se terminaba la breve, pero intensa historia de una edificación que sería motivo de orgullo para los propios, y de admiración para los extraños.

INCEND~2

 

2 de septiembre de 2013

Aún recuerdo los partidos de hombres que eran de verdad

Añadido en HISTORIA RSG por admin

gatu 2Hablar del Real Sporting de Gijón y de su historia, es hablar indiscutiblemente de Mareo… Hablar de Mareo, es hablar de grandes baluartes… Grandes baluartes, son aquellos que han escrito una página para siempre en la historia y han quedado anclados en la memoria de quienes aun, hoy los recuerdan con orgullo.
No son muchos los distinguidos o electos, para ser calificados con tan sublime apelativo pero sin lugar a dudas, uno de ellos, ha sido, es y será para siempre D.Juan Carlos Ablanedo Iglesias, Ablanedo o Ablanedo II.

No sería difícil, aunque si extenso, intentar explicar en breves líneas o en un pequeño artículo la biografía, carrera y palmarés de “El gatu”… Complicado sería en cambio expresar todo lo que D.Juan Carlos Ablanedo, ha representado para el Real Sporting de Gijón, sus socios y aficionados tanto a nivel profesional como a nivel personal.

Juan Carlos Ablanedo Iglesias nace en Mieres (Asturias) el 2 de Septiembre de 1963, con apenas 12 años el pequeño de los Ablanedo junto a su hermano Jose Luis (Ablanedo I) son seleccionados para realizar unas pruebas en los antiguos campos de Roces con las categorías inferiores del Real Sporting de Gijón, terrenos utilizados a la espera de una Escuela de fútbol que posteriormente se convertiría en uno de los referentes del fútbol nacional.
El resultado de aquella toma de contacto marcaría el principio y el devenir de una carrera, una trayectoria, ya ligada de por vida a unos colores y un escudo.

De infantiles a Juveniles, de Juveniles al Sporting Atlético en 1980 y del Sporting Atlético al primer equipo de la mano de José Manuel Díaz Novoa a la edad de 19 años, debutando en el Molinón, en un R.Sporting – R.C.D. Español tras sustituir a un lesionado Rivero un 2 de Enero de 1983.
No era fácil ganarse un puesto en aquel entonces, Jesús Castro estirpe inquebrantable desde 1968 del Real Sporting y el veterano y finalista copero José Aurelio Rivero marcaban las pautas de la meta del primer equipo. Habría que esperar una temporada más, la temporada 83/84 para ver a Ablanedo participar en algunos partidos de forma más continua y asistir al adiós definitivo al finalizar dicha campaña, de Jesús Castro como guardameta Sportinguista tras 16 años ligado al club…. El testigo estaba ya escrito…
Sería la temporada 84/85 en la que Juan Carlos Ablanedo quedaría ligado definitivamente al primer equipo, temporada en la que obtendría la titularidad, disputaría 33 partidos y obtendría por primera vez el trofeo Zamora al portero menos goleado de primera división…. Así nacía una leyenda.
Atrás quedaban en la retina de los aficionados los Bericua, Pérez Zabala, Sionin, Castro… como los más grandes guardavallas de la meta Sportinguista… Los Meana, Fetato, Perico Pena, Cholo Dindurra, Molinucu, Pepe Ortiz, Tati Valdés, Joaquin, Ferrero, Quini…. Como los más grandes jugadores rojiblancos…. Pero sólo uno, Ablanedo, formaría parte de ese grupo selecto, siendo el primer y único jugador formado en la cantera, jugador a su vez de todas las categorías del club que ha alcanzado la internacionalidad absoluta como portero desarrollando íntegramente su carrera deportiva en el Real Sporting de Gijón.
Quizás todos esos apuntes sean suficientes para poner sobre el tapete la figura de Juan Carlos Ablanedo… pero si a eso se añaden: Tres trofeos Zamora de primera división (Temporada 84/85, 85/86, 89/90), un campeonato Europeo sub 21 en el año 86, la participación en dos Mundiales con la selección absoluta (Méjico 86 e Italia 90)… además de las participaciones en competiciones europeas a nivel de club… el palmarés es único e irrepetible.

Fueron muchos los equipos que trataron de hacerse con los servicios de Juan Carlos Ablanedo… Los más grandes clubs de por aquel entonces: Real Madrid, F.C. Barcelona, incluso clubs extranjeros… tanteaban con ofertas millonarias temporada tras temporada al 1 del Sporting, sin embargo Ablanedo jamás luciría otra elástica… consciente de poder desarrollar su carrera y lograr todos sus objetivos personales y deportivos en el club que le vio nacer futbolísticamente.

gatu

Tras toda una vida ligada al club, el “gatu” colgó las botas en la temporada 98/99… Quizás la edad, más prolongada pero más enfatizada en los porteros, la irrupción del fútbol moderno, la no cesión o juego con los pies o el injusto trato de parte de una afición exigente y olvidadiza…. Facilitó ese fin de carrera, fin de carrera que coincidía con el descenso del equipo a segunda división, después de ser testigos de los mejores años de nuestra historia…. Así comenzaba la peor y más dolorosa época de la historia del club tanto a nivel deportivo como económico y casualidades de la vida… El destino hacía que Ablanedo no formara parte de ella…. Probablemente no estaba escrito que su trayectoria fuera emborronada por una situación que todavía pervive a día de hoy.

Es probable que generacionalmente los más jóvenes no hayan podido disfrutar ni recuerden la figura de aquel cancerbero de 1’77 apodado el “gatu” por su destreza bajo palos, aquel guardameta que supo ganar el respeto de compañeros y rivales y erigirse en varias ocasiones como el mejor portero de España… Aquel chaval de Mieres que con su sencillez y timidez, selló tardes de gloria, levantó al Molinón en múltiples ocasiones y escribió portadas de los diarios más prestigiosos…. Una persona reservada, humilde, serena y sobre todo fiel a un pensamiento y a un sentimiento.
Era toda una sensación ver saltar a los jugadores al campo y dirigir la mirada a la portería que defendía el Sporting, ver llegar Ablanedo colocándose bajo palos y colgarse del larguero como si de un ritual se tratase domingo a domingo para acto seguido saludar a la tribuna Norte, la de los goles o a el fondo sur que tanto y tanto amor nos juramos mutuamente.
Las paradas y estiradas más inverosímiles… los vuelos acrobáticos impensables a balones imposibles que prácticamente besaban la red…. La impaciencia de ver lanzar a un rival desde el punto de penalti con una frase marcada en el pensamiento y coreada por nosotros extendiéndose a todo el Molinón… ese: “No tenemos miedo, tenemos a Ablanedo”…. Tantos y tantos recuerdos…

Fue para todos triste su adiós de forma definitiva, un adiós vacio, sin un reencuentro con la que fue su afición, un reencuentro en forma de homenaje que a día de hoy clama a gritos todo seguidor Sportinguista…. Un homenaje tan merecido y justificado que casi torna en obligatorio… Un homenaje para el que fue todo para un equipo, para una afición y una ciudad…. Y que sin lugar a dudas debería haber tenido lugar hace ya años de la mano del club.

 

imagesCAU6SCP3

25 de julio de 2013

En recuerdo de JESÚS CASTRO

Añadido en HISTORIA RSG por admin

Un 26 de julio de 1993 el destino quiso que la persona que más temporadas ha defendido la camiseta de nuestro amado club, 18 temporadas,  se convirtiera en héroe para toda la eternidad. Si ya estaba considerado un “héroe” del sportinguismo por todos sus años de dedicación al club y por ser la cuarta persona que más veces ha defendido la camiseta rojiblanca, aquel fatídico día 26 de julio demostró que clase de persona era, no dudo ni un segundo en lanzarse al agua para salvar la vida de dos niños pequeños, a los que pudo salvar a cambio de su propia vida, un acto así solo lo pueden realizar los héroes de verdad, los que arriesgan su propia vida a cambio de las de los demás.

Con motivo del 20 aniversario de su fallecimiento, se colocara un monolito en la playa de pechon  en recuerdo de aquel acto y del propio JESÚS CASTRO, así todo el mundo sabrá que en esa playa, un héroe sportinguista se dejo su vida a cambio de salvar la de otros.

Sabemos que  estará junto a los demás sportinguistas que nos fueron dejando a lo largo de nuestra historia, aficionados incluidos, ayudando a que este club recupere su prestigio y sus valores y de paso parar, como hizo siempre con la camiseta del  REAL SPORTING, algún disparo que otro que se pueda colar en la red de nuestro equipo.

Los aficionados no podemos dejar que personas que fueron tan grandes para el sportinguismo puedan caer algún día en el olvido, por lo que nuestro deber es recordarlas y admirarlas por todo lo bueno que le dieron a nuestra historia, así como los más jóvenes preocuparse por saber su historia en nuestro club, para que se den cuenta que a lo largo de nuestra historia hubo muchas personas que defendieron a muerte o lucharon sin descanso para que este club fuera cada vez más grande y así no permitan que nada ni nadie pueda mancillar nuestra historia ni la de toda esa gente que ayudo a que este equipo de la capital de la costa verde, se convirtiera en el mejor equipo de Asturias y uno de los más respetados de toda España.

JESÚS CASTRO HEROE SPORTINGUISTA

 

jesus-castro