29 de diciembre de 2013

Ultra Boys contra el fútbol negocio

Añadido en NOTICIAS por admin

Otro año pasa, y si miramos hacia atrás, sólo podemos comprobar como estos últimos doce meses han servido para acrecentar y empeorar las medidas con las que se busca eliminar de forma definitiva todo atisbo de pasión y ambiente en las gradas de nuestros estadios.

Lejos queda ya el fútbol del siglo pasado, en el que lo importante era el escudo que los jugadores portaban en el pecho, cuando las camisetas no eran ensuciadas por marcas publicitarias o nombres de “estrellitas” y los clubes eran dirigidos de forma democrática, mediante el sistema “un socio, un voto”, lo que hacía de este deporte un sinónimo de nobleza y emoción.

No, todo esto se acabó. Y se acabó porque las mentes pensantes de nuestro fútbol, amparados por políticos y miembros de las clases dirigentes decidieron acabar con el deporte para convertirlo en un simple negocio. No importan los resultados, no importan los colores, no importa el sentimiento; sólo importa el dinero. Sólo y únicamente el dinero.

Ahora quieren hacer del deporte rey un espectáculo puramente americano, donde los aficionados son vistos como consumidores que pagan precios cada vez más elevados para acudir a los estadios, donde pueden seguir gastándose sus sueldos en merchandising absurdo, en bebida, perritos calientes y palomitas, donde el aficionado tiene que ver el partido como ellos quieran, es decir, sentaditos y sin protestar, mientras un magnate observa el partido más preocupado de sus intereses particulares que del resultado del equipo desde un palco blindado, más parecido a la suite de un hotel que a la grada de un estadio, y sin ningún tipo de vinculación emocional con el equipo que dirige.

En los últimos tiempos hemos visto cómo los clubes de todo el mundo han sido manejados por decenas de empresarios de dudosa reputación cuyas promesas de gloria y triunfos se desvanecieron entre chanchullos y corrupción. Hemos visto desaparecer a clubes históricos, esfumando con ellos las ilusiones y los sentimientos de lo más importante que tiene un club de fútbol, sus aficionados. Hemos visto cómo las camisetas cambiaban libremente sus colores siguiendo estrategias puramente comerciales, y cómo el dinero hacía que equipos se mudasen de una ciudad a otra, acabando con todo tipo de tradición y sentimiento histórico.

A tenor de esto, parece lógico que la gente normal se aleje de los estadios. Gente que no quiere ver cómo los estadios a los que acudieron por primera vez durante su infancia de la mano de su padre se convierten en centros comerciales, que siente impotencia al ver cómo jugadores sin sentimiento arrastran los colores que llevan en su alma desde pequeños y que recuerdan cada vez con mayor nostalgia los tiempos en los que el fútbol era eso, simplemente fútbol.

Sin embargo nosotros no pensamos seguir ese camino. Sería demasiado fácil. Pensamos seguir luchando por nuestro equipo, por recuperar los antiguos valores del fútbol, por concienciar a nuestras aficiones para luchar contra este fútbol cada vez más ridículo, en el que nosotros somos tratados como los últimos de la fila. La última medida absurda que busca atentar contra el aficionado la encontramos en Zaragoza, un club histórico completamente hundido por sus mafiosos dirigentes, los cuales pretenden prohibir la entrada al estadio a todos aquellos socios que insulten a sus jugadores, entrenadores o directivos, los cuales reciben coches de lujo o mariscadas como premio mientras dilapidan la historia de uno de los clubes más importantes de nuestro país.

Los atropellos son constantes hoy en día en los estadios, atropellos sufridos por los grupos ultras en sus propias carnes, lo que hace cada vez más necesario la concienciación de todos y cada uno de los aficionados para luchar por un deporte que nos pertenece a nosotros, quienes lo sentimos y sufrimos por él, no a cuatro mafiosos a los cuales no les importan en absoluto nuestros colores, nuestra pasión y nuestro sentimiento, y que no dudarían en acabar con ello para seguir lucrándose.

En nuestra mano está no permitir que sigan pisoteándonos y volver a hacer del fútbol un deporte digno que tenga su epicentro en el aficionado y que pueda ser disfrutado por todos. Con nuestra voz y nuestro esfuerzo podemos lograrlo.

ULTRA BOYS REAL SPORTING DE GIJÓN

¡NO AL FÚTBOL NEGOCIO!

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