2 de septiembre de 2013

Aún recuerdo los partidos de hombres que eran de verdad

Añadido en HISTORIA RSG por admin

gatu 2Hablar del Real Sporting de Gijón y de su historia, es hablar indiscutiblemente de Mareo… Hablar de Mareo, es hablar de grandes baluartes… Grandes baluartes, son aquellos que han escrito una página para siempre en la historia y han quedado anclados en la memoria de quienes aun, hoy los recuerdan con orgullo.
No son muchos los distinguidos o electos, para ser calificados con tan sublime apelativo pero sin lugar a dudas, uno de ellos, ha sido, es y será para siempre D.Juan Carlos Ablanedo Iglesias, Ablanedo o Ablanedo II.

No sería difícil, aunque si extenso, intentar explicar en breves líneas o en un pequeño artículo la biografía, carrera y palmarés de “El gatu”… Complicado sería en cambio expresar todo lo que D.Juan Carlos Ablanedo, ha representado para el Real Sporting de Gijón, sus socios y aficionados tanto a nivel profesional como a nivel personal.

Juan Carlos Ablanedo Iglesias nace en Mieres (Asturias) el 2 de Septiembre de 1963, con apenas 12 años el pequeño de los Ablanedo junto a su hermano Jose Luis (Ablanedo I) son seleccionados para realizar unas pruebas en los antiguos campos de Roces con las categorías inferiores del Real Sporting de Gijón, terrenos utilizados a la espera de una Escuela de fútbol que posteriormente se convertiría en uno de los referentes del fútbol nacional.
El resultado de aquella toma de contacto marcaría el principio y el devenir de una carrera, una trayectoria, ya ligada de por vida a unos colores y un escudo.

De infantiles a Juveniles, de Juveniles al Sporting Atlético en 1980 y del Sporting Atlético al primer equipo de la mano de José Manuel Díaz Novoa a la edad de 19 años, debutando en el Molinón, en un R.Sporting – R.C.D. Español tras sustituir a un lesionado Rivero un 2 de Enero de 1983.
No era fácil ganarse un puesto en aquel entonces, Jesús Castro estirpe inquebrantable desde 1968 del Real Sporting y el veterano y finalista copero José Aurelio Rivero marcaban las pautas de la meta del primer equipo. Habría que esperar una temporada más, la temporada 83/84 para ver a Ablanedo participar en algunos partidos de forma más continua y asistir al adiós definitivo al finalizar dicha campaña, de Jesús Castro como guardameta Sportinguista tras 16 años ligado al club…. El testigo estaba ya escrito…
Sería la temporada 84/85 en la que Juan Carlos Ablanedo quedaría ligado definitivamente al primer equipo, temporada en la que obtendría la titularidad, disputaría 33 partidos y obtendría por primera vez el trofeo Zamora al portero menos goleado de primera división…. Así nacía una leyenda.
Atrás quedaban en la retina de los aficionados los Bericua, Pérez Zabala, Sionin, Castro… como los más grandes guardavallas de la meta Sportinguista… Los Meana, Fetato, Perico Pena, Cholo Dindurra, Molinucu, Pepe Ortiz, Tati Valdés, Joaquin, Ferrero, Quini…. Como los más grandes jugadores rojiblancos…. Pero sólo uno, Ablanedo, formaría parte de ese grupo selecto, siendo el primer y único jugador formado en la cantera, jugador a su vez de todas las categorías del club que ha alcanzado la internacionalidad absoluta como portero desarrollando íntegramente su carrera deportiva en el Real Sporting de Gijón.
Quizás todos esos apuntes sean suficientes para poner sobre el tapete la figura de Juan Carlos Ablanedo… pero si a eso se añaden: Tres trofeos Zamora de primera división (Temporada 84/85, 85/86, 89/90), un campeonato Europeo sub 21 en el año 86, la participación en dos Mundiales con la selección absoluta (Méjico 86 e Italia 90)… además de las participaciones en competiciones europeas a nivel de club… el palmarés es único e irrepetible.

Fueron muchos los equipos que trataron de hacerse con los servicios de Juan Carlos Ablanedo… Los más grandes clubs de por aquel entonces: Real Madrid, F.C. Barcelona, incluso clubs extranjeros… tanteaban con ofertas millonarias temporada tras temporada al 1 del Sporting, sin embargo Ablanedo jamás luciría otra elástica… consciente de poder desarrollar su carrera y lograr todos sus objetivos personales y deportivos en el club que le vio nacer futbolísticamente.

gatu

Tras toda una vida ligada al club, el “gatu” colgó las botas en la temporada 98/99… Quizás la edad, más prolongada pero más enfatizada en los porteros, la irrupción del fútbol moderno, la no cesión o juego con los pies o el injusto trato de parte de una afición exigente y olvidadiza…. Facilitó ese fin de carrera, fin de carrera que coincidía con el descenso del equipo a segunda división, después de ser testigos de los mejores años de nuestra historia…. Así comenzaba la peor y más dolorosa época de la historia del club tanto a nivel deportivo como económico y casualidades de la vida… El destino hacía que Ablanedo no formara parte de ella…. Probablemente no estaba escrito que su trayectoria fuera emborronada por una situación que todavía pervive a día de hoy.

Es probable que generacionalmente los más jóvenes no hayan podido disfrutar ni recuerden la figura de aquel cancerbero de 1’77 apodado el “gatu” por su destreza bajo palos, aquel guardameta que supo ganar el respeto de compañeros y rivales y erigirse en varias ocasiones como el mejor portero de España… Aquel chaval de Mieres que con su sencillez y timidez, selló tardes de gloria, levantó al Molinón en múltiples ocasiones y escribió portadas de los diarios más prestigiosos…. Una persona reservada, humilde, serena y sobre todo fiel a un pensamiento y a un sentimiento.
Era toda una sensación ver saltar a los jugadores al campo y dirigir la mirada a la portería que defendía el Sporting, ver llegar Ablanedo colocándose bajo palos y colgarse del larguero como si de un ritual se tratase domingo a domingo para acto seguido saludar a la tribuna Norte, la de los goles o a el fondo sur que tanto y tanto amor nos juramos mutuamente.
Las paradas y estiradas más inverosímiles… los vuelos acrobáticos impensables a balones imposibles que prácticamente besaban la red…. La impaciencia de ver lanzar a un rival desde el punto de penalti con una frase marcada en el pensamiento y coreada por nosotros extendiéndose a todo el Molinón… ese: “No tenemos miedo, tenemos a Ablanedo”…. Tantos y tantos recuerdos…

Fue para todos triste su adiós de forma definitiva, un adiós vacio, sin un reencuentro con la que fue su afición, un reencuentro en forma de homenaje que a día de hoy clama a gritos todo seguidor Sportinguista…. Un homenaje tan merecido y justificado que casi torna en obligatorio… Un homenaje para el que fue todo para un equipo, para una afición y una ciudad…. Y que sin lugar a dudas debería haber tenido lugar hace ya años de la mano del club.

 

imagesCAU6SCP3

Both comments and pings are currently closed. RSS 2.0

Comentarios desactivados!