1 de agosto de 2012

De modas y costumbres Ultra Boys (1ª parte)

Añadido en FANZINE por admin

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Si la sociedad evoluciona, no iba a ser menos el mundillo Ultra Boys. Casi 30 años han pasado desde que se colgase el nombre del grupo en las vallas de El Molinón, los tiempos cambian, y ya no quedan ni aquellas viejas vallas verdes y oxidadas, aunque a decir verdad el Molinón en poco más ha cambiado.
Tampoco ha cambiado el fervor etílico de la peña por privar antes de los partidos, pero sí los lugares porque los primeros ultras tenían la costumbre de reunirse pa beber en el parque, no porque fuese más barato, sino porque tenías “x” pesetas (de aquella) pues más priva tocabas, el ahorro seguía siendo 0. El mal tiempo del invierno y la mejor organización del grupo propició que se fuese perdiendo esta costumbre de reunirse al aire libre. Luego la peña se empezó a reunir en bares, pero lo que no cambió es lo de privar al aire libre, porque la gente pilla la consumición y la saca a la calle, es más ya puede llover que siempre verás a gente estar bebiendo en la calle ¿?
No por moda, más bien por la represión se perdió la costumbre de llevar litronas a la grada, “la cultura de la litrona futbolera” la llamaban. Hay que decir que a pesar de las prohibiciones de introducir bebidas alcohólicas, la gente siempre se las arregló para seguir privando, ya sea en petacas, ya sea en los putos cartones de coca cola, que no hay peor recipiente que este para beber cerveza ¡ahhgg!
O la mítica salida a Casa Aurora en el descanso, sí que hacía caja Viti en los descansos. También era un clásico cuando las sedes del grupo estaban en la zona de La Arena ir a tomar la última antes de entrar al campo a Casa Aurora, que también era un buen sitio para comprar esas botellitas de whisky o coñac, típicas de los hoteles. Cuando estas las vendían en el Molinón también era clásico ver a los viejos babándose al beber la botelluca con su Farías en las manos, otros tiempos de campos embarrados.
En cuanto a la bebida, a pesar de la siempre dominante presencia de la cerveza, la gente bebía y bebe lo que le echen. Aunque hubo una época donde el producto estrella fue el anís, en los viajes la peña llegaba a los bares y venga a pedir anís, los camareros flipaban con los gijonudos porque debían tener un par de botellas que no debían vender en años y en segundos se agotaban las existencias y a buscar otro bar donde vendan anís. Era la época del Trofeo Pecholata Héroe Etílico, pa que veáis como el Pecho marca tendencias, ya veréis cuando se pongan de moda sus clásicos chalecos. Por cierto que el oler el anís coloca bastante más que el beberlo y no te digo beberlo y olerlo a la vez… na pijadillas. La moda del anís se fue difuminando más o menos cuando quitaron el clasiquísimo anuncio de Anís de la Asturiana que tantos años acompañó a los tifos, y es que sale hasta en las primeras fotos de HFS. Era un claro ejemplo de publicidad subliminal. Ahora parece que se estila más el pacharán.
Pero si de modas hablamos, hay que citar cómo no, a la ropa. Que ya no es que haya evolucionado a lo largo de los años, es que fijarte en la grada cualquier día de partido es asombrarte con la variedad de estilos que lleva a la peña, “Ultra Boys is diferent”. El vestuario más clásico era sin duda en los 90 con la bomber, camiseta del Sporting y gorra inglesa.
La bomber, sin duda el icono por excelencia del movimiento ultra. Antes había viajes que parecía que si no la llevabas te castigaban sin subir al bus. Ahora casi nadie la lleva ¡Pero no las tiréis! Porque ya veréis como se vuelven a poner de moda. Lo que no sé, es si seguirá de moda lo de ponerse toallas en la espalda. O lo de ponérsela al revés (nada chillón el color butano). O lo de poner en la cremallera del bolso de la bomber las anillas de las bengalas que la peña encendía (esto sí que era moda transgresora) Esto de la moda es cíclico, si no fijaros en las chapitas como se volvieron a poner de moda,
Aunque mucho más perfeccionados los dibujos gracias a los avances tecnológicos, que aquellos míticos iconos ochenteros.
Muchas bombers Alpha se vendieron en Sherman Survival, también mucha gente compró las imitaciones, lo que significaba que ya quedase señalado por llevar una “pumper”. Para imitaciones, en la época que se llevaban las botas Comando, Doctor Martens… la de un tío del fondo que se trajo en su día unas… “Doctor Martínez”, completamente cierto, además eran made in Portugal, fue tal el descojone que creo que no las puso más.
En la actualidad parece que la prenda que sustituye en presencia a la bomber son los pantalones cortos militares, una prenda de verano, aunque en invierno siempre puedes ver algún “teenager” con ellos puestos ¿?

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Lo que está más en desuso son las gorras inglesas, aunque todavía hay gente que resiste a la invasión de las gorricas de cuadros. Una pena porque si hay un artículo que caracteriza a Ultra Boys en España es la gorra inglesa, fijo que no hay otro grupo con tantos modelos. Además todavía se utiliza bastante para caracterizar los “personajes” que salen en el material o en las pancartas.
También tuvo su pequeño éxito el horteramente llamado gorro “gran hermano”, BOYS Alcohol Tour llevaba impreso. Aunque no es otro gorro que el de pintor, bastante popular por Argentina parece. Que recuerda al look jarrai que traían los vasquillos por los 90 que consistía en dicho gorro, camiseta del Bilbo que les llegaba hasta las rodillas, cazadora vaquera con tanta roña que se veía la suciedad a kilómetros y la ikurriña en la cintura, ah, y su corte de pelo jarrai ¡Aghh! qué asco las tías con ese pelo. Ahora parece que llevan un look entre chandalista y montañero, más típico de un dominguero español.
La forma de llevar la bufanda también ha sido pasto de la moda. En los primeros años cuando todavía no había bufandas con el copyright Ultra Boys, se solían llevar a la grada las bufandas que se recibían de los carteos italianos, que eran una joya en la época y un dineral hoy en día si echas una ojeada al eBay. Había tal fiebre por ellas que la gente llevaba varias anudadas casi en cualquier parte del cuerpo. También se hizo muy popular llevarla anudada a la muñeca, ideal para el verano cuando no había bufandas de raso. Aunque siempre había “auténticos sufridores” que te llevaban la típica bufanda bordada anudada en el cuello hasta arriba en los partidos veraniegos, eso sí que era fanatismo.
Tampoco es ya habitual ver las Unión Jack que acompañaron al grupo desde sus inicios para manifestar el culto a la movida “hool” inglesa, una bandera clásica era la de la sección Sol y Sombra creada por unos personajes que se dedicaban a beber esa combinación tan española de anís y coñac antes de los partidos. Mas extraña era la presencia de banderas de otros países como la de Corea ¿?, Dinamarca, Grecia… de delictiva procedencia.
Otro clásico del material eran los fotomontajes de las secciones. ¿Qué eran primero las secciones o su fotomontaje? Y es que toda sección que se preciase tenía que tener su fotomontaje, donde la gente dejaba muestras de su arte con sus dibujitos o bien recortando sus revistas eróticas. Gran fotomontaje el de Carlos Jesús “¡Bendito seái!” y no menos bueno el de Luis Sierra dibujado como Rambo… ¿Y el de Chiquito? Una reflexión ¡Qué clases de drogas rulaban de aquella!

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