21 de julio de 2012

Aún recuerdo los partidos de hombres que eran de verdad

Añadido en HISTORIA RSG por admin

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Jesús Castro “in memoriam”.
¿Conocéis a algún héroe? ¿Sabéis que nuestro club puede presumir de haber tenido uno?
El 23 de Julio de 1993 se encontraba en la playa de Pechón con su familia cuando vio que, pese a la bandera roja, un par de niños ingleses estaban en el agua y lo estaban pasando mal. Se tiró a salvarles sin pensarlo y una vez que lo consiguió, la mar se lo llevó a él. Para más inri del trágico hecho, una semana anterior había hecho algo similar y conseguía evitar una fatalidad.
El funeral en Avilés fue multitudinario, pues miles de asturianos querían despedir a una persona buena, valiente y generosa. Habiendo nacido en enero del 51, el año pasado se cumplían 60 años de su nacimiento. Efeméride que el grupo no dejó pasar por alto, sacando una pancarta en partido contra el Atlético de Madrid, con el texto: “Hace 60 años nació un héroe. Castro presente”

“Chusi” como solían llamarle, fue jugador de un solo club, cosa que en éstos tiempos ya no se estila. Jugaba con su hermano Quini en el Bosco Ensidesa, cuando ese gran entrenador que tuvo el Sporting, llamado Jesús Barrio, le echó el ojo y en 1968 se lo trajo para el club. Debutó ese mismo año y se ganó el puesto de titular hasta que su maltrecha espalda le obligaba a dejarlo en 1985. Estamos hablando entonces de 17 años defendiendo la portería de nuestro equipo. Fueron 471 partidos oficiales, ahí es nada. Con él en la puerta, disputamos títulos de liga, nos clasificamos para la Uefa y jugamos dos finales de copa, aunque por lesión, no jugó ninguna de las dos.

Era un portero sobrio, cualidad que coincidía con su rasgo de personalidad más característico que era la discreción (y la humildad añadiría) y de buenos reflejos bajo palos. De su humanidad hablaba don Vicente Miera en unas declaraciones, donde aludía a su humildad extrema y su timidez, diciendo que como cuando le aplaudían se ponía colorado, le llamaban entonces en el vestuario “manzanón”. Hay que decir también que dado el espíritu crítico de los habituales de El Molinón (cosa, que por cierto se ha perdido hasta el punto de que ahora se traga con todo. Como todo en Gijón, sin medida, vamos), algunos aficionados se referían a él como “maizón”. Y todo por alguna indecisión en las salidas por alto.

Tras retirarse del futbol se alejó por completo de éste y se dedicaba a la gerencia de gasolineras y otras representaciones. Su pasión deportiva la llenaba entonces con los caballos que montaba una de sus hijas con notable éxito. Su gran planta , su pelo ensortijado, su equipación discreta y su modestia siguen guardando nuestra portería y no sería descabellado pensar que cada vez que no encajamos un gol es porque un santo está tras ello.

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