6 de abril de 2012

No fueron necesarios, fueron imprescindibles

Añadido en HISTORIA RSG por admin

Hace poco, hablando con un buen amigo mío, me comentaba que el Sporting no debería permitir la creación de peñas con los nombres de jugadores o entrenadores en activo. Una afición que desconoce y no respeta su historia nunca será una gran afición. El conocimiento sobre la historia de tu club, así como de los hombres que la forjaron, siembra un tremendo arraigo entre afición y equipo. El motivo de mi reflexión no es otro que el haceros pensar, aunque tan sólo sea por unos segundos, cómo es posible que jugadores que están un año en Gijón como José Ángel tengan dos peñas con su nombre y verdaderas leyendas de este club como Jesús Barrio no tengan nada, ni una vulgar placa en El Molinón o en Mareo.
Como ultras que somos, nos gusta reivindicar nuestro odio al fútbol moderno y a la falta de valores de los tiempos actuales, en favor de un fútbol antiguo y noble, donde el dinero no pudría este deporte llamado fútbol. Nos proponemos con todos estos artículos presentaros a personas que hicieron grande a este club, en los buenos y malos momentos, acercándoos a ese fútbol de antes que reivindicáis pero a su vez desconocéis, a esas personas que no sabéis quien son, pero gracias a ellos podéis dejaros la garganta domingo tras domingo con único y noble fin… hacer cada día más grande al Real Sporting de Gijón. Ellos estarían orgullosos de vosotros, conocedlos, leed sobre ellos y estad vosotros orgullosos de ellos. 

Jesús Barrio

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Lo fue todo en el Sporting. Jugador, entrenador y secretario general, nacido en Gijón en el año 1916 tuvo un protagonismo especial en momentos que marcaron la historia de la entidad. Después de jugar en diferentes equipos de barrio, se incorpora al Sporting, donde juega como delantero centro en una época tan dura como fueron los primeros años de la posguerra, época en la que como bien os podéis imaginar, ser futbolista no era como serlo en la actualidad y más en segunda división, categoría en la que militaba nuestro amado club en aquellos años. Pensad que un jugador ganaba poco más que un trabajador medio, parecido a la actualidad ¿verdad? Su profesión de maestro le hizo vivir en diferentes localidades, jugando en los equipos de los lugares donde ejercía como maestro, Palencia, Villaviciosa y La Felguera fueron estos lugares.
Tras retirarse en 1950 sacó el título de entrenador regional dirigiendo a diferentes clubes modestos de la región, pasando a ser entrenador de su amado Sporting en el año 1956, consiguiendo el ascenso a la primera división al año siguiente. En esta primera etapa como técnico nace la leyenda del Matagigantes, cuando en El Molinón perdieron el Real Madrid de Di Stéfano y el Barcelona de Kubala. La palabra Matagigantes para referirse al Sporting, seguramente os suene a todos, pero no muchos sabíais quién fue el máximo responsable de aquel adjetivo, que a todos nos gusta utilizar para referirnos a nuestro equipo 55 años después.
El momento más crítico de la historia del club también tiene como protagonista a Jesús Barrio. Corría el año 1961 cuando el Sporting desciende a tercera división (el equivalente a la 2ªB actual), gracias a la renuncia de un equipo llamado Condal a jugar en segunda división se organizó una repesca en Palma de Mallorca, para dilucidar qué equipo mantenía la categoría. Barrio en aquel momento entrenaba al Deportivo de La Coruña y no duda ni un instante en dejar prácticamente tirado al equipo gallego para acudir a la llamada de los dirigentes rojiblancos y asumir la responsabilidad del banquillo en aquella dramática situación. El feliz desenlace de aquella situación debería ser de sobra por todos conocidos.
En su última etapa fue secretario general, cargo que desempeñó hasta su jubilación en el año 1986, además de actuar como entrenador eventual para sustituir a técnicos cesados. El trabajo de Jesús Barrio dentro del Rreal Sporting gozó del reconocimiento del club que le otorgó la insignia de oro y brillantes en el año 1972 y las peñas sportinguistas le dieron igual distinción dos años más tarde.
En su etapa de secretario técnico aportó al club una organización que no había. Jesús Barrio dejó sus experiencias plasmadas en Manual de fútbol y El fútbol como método, en los años 1953 y 1973, donde publicar un libro sobre explicaciones de detalles tácticos y técnicos no estaba al alcance de cualquiera. Los jugadores que estuvieron a sus órdenes recuerdan su talante paternalista, con el que hacía más ameno el trabajo de los entrenamientos. Fue un precursor de métodos que se utilizaron más tarde incluso en grandes clubes, un auténtico adelantado a su tiempo.
Jesús Barrio murió en Gijón en el año 2002. Un verdadero hombre de fútbol, un auténtico sportinguista, un paisano de verdad. Honor.

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